¿Quién soy?
Soy Sara, logopeda especializada en atención neonatal e infantil. Mi trabajo nace del deseo profundo de acompañar a las familias desde los primeros días de vida, cuando la comunicación aún no tiene palabras, pero ya está llena de gestos, necesidades y vínculos.
Me especializo en terapia miofuncional, lactancia y valoración del frenillo sublingual. A través de una mirada integral y respetuosa y desde una vision interdisciplinar, ayudo a comprender cómo se relacionan la respiración, la succión, la deglución, el habla y el vínculo afectivo en el desarrollo infantil.
¿Mi historia?
Soy Sara, técnico en educación infantil y sanitaria de vocación. Siempre he sentido que mi lugar está cerca de la infancia, acompañando procesos delicados, importantes y llenos de significado. La logopedia llegó a mí en un momento de búsqueda, cuando intentaba acceder a la universidad sin saber aún qué camino tomar. Y fue la vida quien me dio la respuesta.
Mi prima nació con un síndrome poco común que le impedía alimentarse por boca. Ver cómo, gracias al trabajo de una logopeda, logró hacerlo de forma autónoma y segura fue un antes y un después. Ahí entendí que la logopedia no era solo técnica: era vínculo, era dignidad, era posibilidad.
Me enamoré de la profesión, aunque la formación universitaria no siempre reflejaba esa profundidad. Parecía que todo giraba en torno a la voz o a la pronunciación de la “R” , y yo sentía que había mucho más por explorar. Así empecé a especializarme en desarrollo infantil, atención temprana, terapia miofuncional y neonatología.
Y fue mi maternidad la que terminó de abrirme los ojos. La lactancia, el frenillo sublingual, la función oral… todo cobró un nuevo sentido. Mi hija me enseñó a mirar con otros ojos, y también me dio el impulso para crear mi propia consulta: un espacio donde las familias reciban lo que yo misma necesitaba como madre—información clara, acompañamiento respetuoso y herramientas reales para el día a día.
En este camino, he tenido la suerte de encontrar profesionales maravillosos: odontopediatras, pediatras, fisioterapeutas, maestras, enfermeras, matronas, asesoras de lactancia… personas comprometidas, generosas y profundamente humanas que hoy forman parte de mi red segura. Gracias a ellas, puedo ofrecer a las familias un trabajo interdisciplinar, coordinado y de calidad, donde cada mirada suma y cada decisión se toma con respeto y conocimiento compartido.
Hoy, mi trabajo es el reflejo de esa historia. Acompaño a familias desde el nacimiento, con una mirada profesional, cercana y profundamente humana. Porque cada gesto importa, y cada familia merece sentirse capaz, comprendida y sostenida.